Si las deformidades son leves, no dolorosas y no evolutivas, no se recomienda intervenir quirúrgicamente, en cambio si las deformidades son evolutivas y dolorosas, se aconseja recurrir rápidamente a las soluciones quirúrgicas. Cuanto antes se lleve a cabo la intervención, mejores serán los resultados. Sólo su médico podrá decidir cuál es el tratamiento idóneo de las deformaciones que padece.
Soluciones no quirúrgicas
Existen varios tratamientos posibles. El tratamiento que le aconseje su cirujano ortopédico dependerá de la gravedad del dedo en garra que padece, pero también de otros factores. Cuando las deformaciones sean demasiado importantes, la única solución posible será el tratamiento quirúrgico. Pueden tonarse diversas medidas no quirúrgicas: ablación de los callos y las durezas, protección de los callos y durezas, cambio de zapatos, plantillas ortopédicas, etc. Una vez más, estos tratamientos proporcionan un alivio temporal pero no logran tratar las modificaciones mecánicas del pie, que son la causa de los dedos en garra.
¿Cuándo es necesario recurrir a la cirugía?
En determinados casos, generalmente, cuando el dedo en garra se vuelve rígido, es necesario recurrir a la cirugía para aliviar definitivamente el dolor y la incomodidad causados por la deformación. Su cirujano ortopédico estudiará las opciones y escogerá un plan de acción adaptado a sus necesidades. Tendrá en cuenta el tipo de calzado que usa, su estado de desgaste, el número de dedos deformados, su nivel de actividad, su edad, y la gravedad de las deformaciones.
Las soluciones quirúrgicas:
La artrodesis se reserva generalmente para los dedos excesivamente rígidos o para los casos complejos, por ejemplo, cuando hay varias articulaciones o varios dedos afectados. La artrodesis es una técnica que implica la fusión de una pequeña articulación del dedo del pie con el fin de enderezarla. Esta técnica requiere la estabilización de la articulación mediante una varilla, un tornillo, o mediante un pequeño implante interno (como el SMART TOE®). Esta técnica, especialmente reproducible y fiable, permite disminuir considerablemente el dolor y el edema, que a menudo se asocian a otras técnicas. Además, sus resultados funcionales son excelentes, en tanto que permiten proteger la deformación de otras articulaciones del pie. "El 95% de los pacientes operados mediante artrodesis con el SMART TOE® se sienten muy satisfechos".

El tratamiento quirúrgico puede requerir acciones suplementarias, sobre todo cuando la deformidad es importante. Algunas de estas acciones suponen la supresión de un trozo de piel, el reequilibrado o la elongación del tendón / músculo, pequeñas transferencias tendinosas, o el reequilibrado de las articulaciones colindantes.
A menudo, los pacientes que padecen dedos en garra también presentan un juanete en el dedo pulgar del pie (hallux valgus) u otras deformaciones. Todas ellas serán corregidas al mismo tiempo. La duración del periodo de recuperación variará en función del número de dedos en garra y de las otras deformaciones que se traten.
Aspecto postoperatorio del dedo en garra tratado con el SMART TOE®
La información aquí proporcionada no debe eximir al internauta de consultar con el médico, permitiendo sólo llegar a un diagnóstico y a la prescripción de la solución más conveniente.